Dietas Para Adelgazar

Seguro que usted también ha intentado algunas veces varias dietas para adelgazar, varios métodos para obtener la perdida de peso deseada, y todo lo que se asocie con ella, pero nada de esto le ayuda a adelgazar de manera definitiva.

¿Por qué?

Se dice que una dieta para adelgazar debe cumplir la media aritmética entre el hambre y la completa libertad de los deseos gourmet.

Dieta para Adelgazar

En la problemática de la utilización de las dietas existen dos enemigos: su cerebro (su mente) y el cuerpo (su organismo).

Su mente toma una decisión: “Vale, sigo ya una dieta, voy a limitarme en la cantidad de alimentos que tengo que ingerir, tendré que comer sólo productos buenos para adelgazar…

Pero el organismo está tranquilo, él todavía no sabe nada acerca de la decisión de su mente, todavía no hace falta que haga “nada” – una ejecución- porque el adelgazamiento no ha comenzado.

Cuando pasa un día o dos o tres, en los que usted está realizando la dieta, se imagina ilusionado cuanto pesara su cuerpo sobre la balanza y cuantos kilos habrá perdido.

Pero ¿qué pasa con su organismo?
Su organismo está atento y piensa: – “¿Qué es esto?.., ¿algo no está bien?.., ¿Me falta algo que antes tenía?.., ¿me estoy desnutriendo?.. Solía tener más… ¿Por qué necesito esta perdida de peso? ”

Y, por supuesto, ya que nuestro organismo tiene un gran instinto de auto-conservación, que hará después de un tiempo?
¡Muy bien! Empieza a ahorrar energía. En términos científicos se llama “reducir el metabolismo”.

Que ocurre con usted en ese momento?
Letargo, debilidad, somnolencia, depresión, etc.
Bueno, no voy a seguir describiendo lo que todos sabemos. Es importante moverse y tener un estilo de vida activo, que para usted resulta más difícil cuando se está alimentando peor.

¿Y qué hace su organismo? En este momento se lleva a cabo una revisión urgente de sus reservas energéticas, y poco a poco comienza a deshacerse de “lo innecesario”.
¿Piensa que es la grasa? Pues NO! Está equivocado! De ningún modo!
Grasa es la reserva que menos gastara y será solo en el último momento.

“¿Y entonces qué es?” Los músculos, decide su organismo.
“Ellos necesitan alimentarse constantemente para asegurar su energía!
Pero mi propietario ahora no los utiliza, se encuentra actualmente en el sofá leyendo, o en la silla viendo la televisión, o sentando en el escritorio todo el tiempo…
Por esa razón, los músculos resultan inútiles para él, y por lo tanto ya no los necesita”.

El tiempo pasa. Se vuelve a pesar en la balanza y ve que los kilos están desapareciendo y se siente feliz.

¡Victoria! Esta es La mejor dieta para adelgazar! ¡Qué buena es esta dieta!

Pero no es así.
¿Por qué?
Vamos a resumir un poco. ¿Qué tenemos al final de la dieta?
– Unos pocos kilos menos.
– No son las mejores sensaciones. ¡No es lo ideal!
– Hemos perdido más peso por la disminución de la masa muscular y menos por la reducción de la grasa.
< – El organismo está enojado y hambriento, se considera engañado, olvidado y abandonado. ¡Es una Desgracia total!

Pero, en realidad es sólo la mitad del problema.

¿Qué hace el organismo después de la dieta?
El organismo entra en estado de shock, está confundido y no entiende lo que está sucediendo. No entiende que toda esta pérdida de peso – es por su propio bien.
Y ahora, el organismo se dice a sí mismo: “Durante mucho tiempo yo estuve atormentado por esta dieta, limitado en todo lo que antes tenía a mi disposición. ¿No es bueno para mí y es incorrecto. Por qué necesito este adelgazamiento? ¡Necesito reconstruir mis reservas con urgencia!”

Y CRÉANME, QUE LAS RESTAURARÁ!!!

Y no sólo recuperara peso, sino que además, acumulara más – porque nuestro organismo vuelve a pensar: “Finalmente la dieta ha terminado, y puedo comer normalmente como antes. ¿Pero qué ocurrirá si él quiere seguir otra dieta de nuevo?
Necesito hacer algo urgente. ¡Necesito abastecerme urgentemente!”
Y comienza a abastecerse, y después de cierto tiempo usted habrá recuperado su peso anterior, y después otros 3-5 kilos más.

Y se hará una pregunta sencilla: ¿Quería usted esa dieta? ¿Usted necesitaba esta dieta para adelgazar?

Al final resulta que la dieta es el mejor método entre otros para aumentar el peso!

¿¡ES BROMA!?
NO.

Para perder peso realmente, es necesario cumplir con solo uno, pero el más importante principio – el balance energético:
la cantidad de la energía entrando en el cuerpo humano (alimentos y bebidas) debe ser menor que la cantidad de la energía consumida para mantener la vida del organismo (metabolismo, actividad física, regulación de la temperatura del cuerpo).

La experiencia demuestra que es mucho más fácil reducir la cantidad de la energía que entra en nuestro cuerpo que aumentar y acelerar los procesos de gastar esta energía.

Este es el principio objetivo de todas las dietas efectivas para adelgazar: “¡Consuma menos!”

Dietas Sanas para Adelgazar

Pero como ya hemos mencionado anteriormente, con la restricción de la entrada de calorías, el organismo percibe el hambre (porque él no sabe lo que usted ha decidido, por ejemplo, “perder peso para el verano”) y reacciona desacelerando el metabolismo.

Es decir, parece que él empieza a dormir, manteniendo las funciones vitales y “limitando” las secundarias. Y poco a poco, a espaldas de nuestra mente empieza a agotar enérgicamente nuestros músculos. Él tiene que conseguir de alguna manera la eliminación del principal consumidor de calorías.

Si encima la dieta es también muy estricta y su nivel de calorías es menor en comparación con el nivel de metabolismo básico, aparte de los músculos, el organismo agotara también los órganos vitales.

¿Puede imaginarse las consecuencias de esto?

Al final de la dieta no tiene fuerzas para continuar ni aunque fuera la mejor dieta para adelgazar definitiva. A partir de aquí nos remontamos a la nutrición “normal”, pero su metabolismo no tiene ninguna prisa para hacerlo. El metabolismo permanece lento. Él volverá poco a poco a su estado original con un retraso significativo en el tiempo, con lo cual el peso aumentara de nuevo.

Resulta que al terminar la dieta, usted empieza a recibir más calorías de las que recibía durante la dieta, pero el organismo ya no está preparado para esto.
Por otra parte. Temiendo al hambre, nuestro “sabio” organismo almancena existencias para su futuro en caso de posteriores “dietas” en el espacio vacante en nuestros músculos.
¡La GRASA!

La Mejor Dieta para AdelgazarPor alguna razón estamos tratando de engañar el organismo, pero es absurdo porque él tiene memoria genética generada por millones de años de evolución.

¿Usted conoce algún animal que limite su alimentación? O tal vez ¿ha visto algún canguro, que no coma después de las seis de la tarde? Sabe que no hay amenaza de exceso de peso de los animales?

Pero nuestro intelecto desactiva la intuición de la nutrición.

Por cierto, los estudios de los psicólogos muestran que las mujeres que comen de forma intuitiva, pesan menos que las que no saben escucharse a sí mismas.
Las personas que se guían por la intuición, no se adhieren a una dieta específica sino que perciben señales de su organismo, concentrándose en la sensación del hambre o la saciedad. Desde un enfoque intuitivo una persona come cuando tiene hambre, pero no por razones psicológicos o sociales.

La insatisfacción con su cuerpo es la razón principal que obliga a las mujeres a seguir las dietas.
En general, se supone que cuando una persona no está satisfecha con su cuerpo o cara, tanto más probable será adelgazar. Parece lógico porque hay un incentivo!
Pero los psicólogos han descubierto que las mujeres que perciban su cuerpo de manera positiva, son más capaces de elegir intuitivamente la dieta adecuada.

Así que escúchese a sí mismo, escuche a su organismo. Él no es su enemigo, es su amigo!

Dietas para Adelgazar 10 Kilos

La gente que está constantemente haciendo las dietas para adelgazar 10 kilos crean la “mentalidad dietética”.

Se expresa en el miedo constante de comer algo no correcto, no en el tiempo requerido, no de la manera adecuada.
Todas estas preocupaciones constantes sobre la comida que se manifiestan incluso en los sueños, son el caldo de cultivo para el desarrollo de diversas fobias y enfermedades mentales.

Al final, la vida se convierte en una lucha consigo mismo. Y no hay ningún ganador en esta pelea.

Después de la otra “súper – dieta para adelgazar 10 kilos” es más difícil mantener el peso conseguido. Y mientras la mayoría de las dietas tienen que ser estrictas – cualquier ligera desviación “será castigada” por recuperar los 2 o 3 kilos que tanto costaron en perder.

¿Punto muerto?
De ningún modo.

Vamos a estudiar la psicología de la dieta para adelgazar.

¿Usted no cree que la pérdida de peso pueda ser divertida y agradable?
¿Usted ya ha aprendido que todo discurre a través de la fuerza de voluntad, a través de las privaciones y abusos de su organismo?
¿Ya está de acuerdo en que usted solo puede perder peso ayunando o limitandose durante semanas masticando solo repollo y bebiendo kéfir?…

Prácticamente todas las dietas sanas para adelgazar nos instan a ser pacientes y a superar el hambre.

Especialmente casi todas las dietas efectivas para adelgazar.
Su lema es “No coma, incluso cuando tenga hambre.”
En realidad, el lema más correcto debería ser – “No coma, cuando esté lleno!”

Las dietas tienen otra característica, de la que, por alguna razón, rara vez se menciona – a menudo las dietas causan graves perjuicios para nuestro organismo, por lo que son mucho más deseables y atractivos los alimentos “malos” (alto contenido en carbohidratos y grasas), cambiando así nuestra actitud hacia ellos. Como consecuencia de ello, empezamos a utilizar este tipo de productos, incluso en mayor cantidad que antes.

Dietas Efectivas para Adelgazar

Todos nosotros estamos dispuestos de tal manera que cuando se nos da algo, aunque carezca de valor nutritivo y que no necesitamos, y después se aleja de nosotros, ese objeto se vuelve deseable y muy necesario, incorrectamente.

Ahora aplicamos esto a la dietas. Las dietas para adelgazar establecen permanentes restricciones y prohibiciones. Las dietas nos hacen renunciar a las comidas favoritas, y nos dan bienvenida a los productos que no deseamos.

“¡La fruta prohibida es dulce!”
Sufrimos en una dieta, y más y más anhelamos y deseamos la “fruta prohibida”.
Nuestro deseo se acumula y eventualmente, todo termina frustrante. “La fruta prohibida”, que antes de la dieta no era tan importante, empieza a ser comida en cantidades tales que la consecuencia de este hecho no es solo recuperar el peso anterior sino que lo supera.
En la nutrición normal y correcta no hay que prohibir los alimentos “malos” sino solamente cambiar la actitud hacia ellos para que no se conviertan en deseables e irresistibles.

No se puede negar la comida. La exención de ciertos alimentos no tiene que sentirse como una prohibición sino como una inconveniencia natural.
Usted no tiene que renunciar a lo que te gusta, de lo que haya comido antes. En primer lugar usted necesita aprender al menos un poco sobre los alimentos bajos en calorías.

Sustituya el queso convencional por queso bajo en grasa, en vez de jamón de cerdo compre jamón de pavo, reemplace todo tipo de dulces sus sucedáneos con bajo contenido de azúcar, sustituya la Coca-Cola por el agua mineral, etc.
Todos estos cambios deberían ser de menor importancia, no tienen por qué provocar una actitud negativa, no deben provocar el deseo de comer algo “prohibido”.

Al final, si usted no puede soportar no comer algo que le apasiona, no se torture, simplemente coma la mitad o la cuarta parte para satisfacerse psicológicamente.

Usted puede aprender más acerca de estos principios básicos de la utilización de dietas para adelgazar en nuestras publicaciones futuras.

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